Actualizado: octubre de 2026.
Si tu factura de la luz ha subido de golpe, lo primero es compararla con la del mismo mes del año pasado y mirar tres cosas: los días facturados, si la lectura es real o estimada y el precio del kWh. Con eso se explican la mayoría de los sustos.
1. Más días facturados
Una factura de 35 días no se puede comparar con una de 28. Divide el total entre los días para ver el coste diario.

2. Lectura estimada o regularización
Si durante meses te han estimado el consumo por debajo de lo real, cuando llega una lectura real se cobra todo de golpe. Comprueba si pone «lectura estimada» o «regularización». Si crees que no es correcta, puedes reclamar.
3. Ha terminado una oferta o un descuento
Muchas ofertas fijan un precio o un descuento durante 12 meses. Al terminar, el precio sube. Mira la fecha de tu contrato y el precio del kWh de la factura anterior.
4. Cambios de impuestos
Desde el 1 de junio de 2026 el IVA de la luz ha vuelto al 21% y el impuesto eléctrico al 5,11%, después de unos meses rebajados. Solo por eso, una factura media puede haber subido varios euros al mes sin que hayas consumido más.
5. Tarifa indexada o PVPC en un mes caro
Si tu precio sigue al mercado, en meses de precios altos la factura sube aunque consumas lo mismo.
6. Climatización
Aire acondicionado en verano y radiadores o estufas eléctricas en invierno son la causa más común de facturas altas. Una estufa de 2.000 W encendida 4 horas al día son unos 240 kWh al mes.
7. Un aparato que gasta más de la cuenta
Un frigorífico viejo o con la junta estropeada, un termo con la resistencia mal o un congelador de más pueden disparar el consumo. Mira tu consumo horario de madrugada: si es alto cuando nadie usa nada, hay algo gastando.
8. Consumo en horas caras
Si tienes discriminación horaria y has pasado a usar más electricidad en horas punta (por ejemplo, teletrabajo), pagarás más por los mismos kWh. Más información en horas valle, llano y punta.
9. Servicios añadidos o errores
Revisa si aparecen mantenimientos, seguros o conceptos que no reconoces, o una potencia distinta a la que tienes contratada.
Qué hacer si la factura está mal
- Haz una foto del contador con la fecha y compárala con la lectura de la factura.
- Reclama a tu comercializadora por escrito (área de clientes o correo) y guarda el número de reclamación.
- Si en un mes no te responden o no estás de acuerdo, puedes acudir a consumo de tu comunidad autónoma o al sistema de arbitraje de consumo.
Cómo evitar que vuelva a pasar
- Aprende a leer la factura de la luz y revísala cada mes.
- Ajusta tu potencia: qué potencia contratar.
- Compara precios cuando termine tu oferta: tarifas sin permanencia.
Preguntas frecuentes
¿Puedo negarme a pagar una factura que creo errónea?
Lo prudente es reclamar y, mientras tanto, pagar para evitar recargos o un aviso de corte. Si te dan la razón, te devolverán la diferencia.
¿Cómo sé si la lectura es estimada?
La factura lo indica junto a la lectura del contador. También puedes comprobarlo en el área de clientes de tu distribuidora.





