Actualizado: octubre de 2026.
Con la compensación simplificada de excedentes, la energía de tus placas que no consumes y viertes a la red se descuenta de tu factura. No te pagan en dinero: se resta del término de energía de cada mes, y nunca puede dejarlo en negativo. Cuánto vale cada kWh depende de tu tarifa: en el mercado libre lo fija cada compañía, a menudo entre unos 6 y 12 céntimos; en el PVPC se valora a precio de mercado.
Cómo funciona
- Tus placas producen; lo que no usas en ese momento sale a la red.
- El contador mide esos kWh vertidos.
- En la factura, se multiplican por el precio de compensación y se restan del término de energía.

Sus límites
- No compensa la potencia ni el alquiler del contador: esos se pagan siempre.
- No puede dejar la energía en negativo: si viertes más de lo que cuesta tu consumo del mes, el sobrante se pierde, salvo que tengas batería virtual.
- Requiere una instalación de hasta 100 kW y legalizada.
Cómo elegir la mejor oferta
- Compara el precio del kWh que compras y el del kWh que compensas: no sirve de nada una buena compensación si el consumo es caro.
- Mira si hay cuota por la batería virtual o por el servicio de autoconsumo.
- Comprueba que no haya permanencia.
Si estás pensando en instalar, mira el precio de las placas y en cuántos años se amortizan.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que pedirla?
Sí. Al legalizar la instalación se elige la modalidad con compensación y después se comunica a la comercializadora.
¿Tributan los excedentes?
Con la compensación simplificada no recibes un ingreso, sino un descuento en la factura.





