Actualizado: octubre de 2026.
La placa de inducción gasta en torno a un 20–30% menos que una vitrocerámica para cocinar lo mismo, porque calienta directamente el recipiente y lo hace más rápido. En una casa que cocina a diario, la diferencia suele ser de unas decenas de euros al año.
Comparativa
| Vitrocerámica | Inducción | |
|---|---|---|
| Eficiencia | Menor: calienta el cristal y luego el cazo | Mayor: calienta el recipiente |
| Rapidez | Más lenta | Más rápida |
| Recipientes | Cualquiera de base plana | Solo ferromagnéticos |
| Precio | Más barata | Algo más cara |
| Seguridad | La superficie queda muy caliente | Se calienta menos |

Cuánto se ahorra
Si cocinas una hora al día con un consumo medio de 1,5 kWh por hora, ahorrar un 25% son unos 135 kWh al año: más o menos 23 € al año a 0,17 €/kWh. No justifica cambiar una vitro que funciona, pero sí elegir inducción cuando toque renovar.
Ojo con la potencia
Una placa de inducción puede pedir mucha potencia con varios fuegos a la vez. Muchas permiten limitar la potencia máxima en su configuración para que no salte el limitador. Mira qué potencia contratar.
Trucos para gastar menos
- Usa recipientes del tamaño del fuego y con tapa.
- Aprovecha el calor residual en la vitro: apágala unos minutos antes.
- Cocina más cantidad y congela.





